Un tándem poco fructífero

A simple vista, una aventura audiovisual ("Undisclosed desires") en la que estén inmersos nombres como los de la dupla francesa Jonas&Francois y los eléctricos Muse supone una gran expectación. Y no es para menos. Jonas&Francois revolucionaron el mundo del vídeo musical con su colaboración con So Me para uno de los clásicos ya de esta década: D.A.N.C.E. (Justice). Experimento que repitieron más tarde, en su salto definitivo al mainstream, de la mano del rey Midas del hip-hop norteamericano, Kanye West, para su single "Goodlife"; y actualmente, son unos creadores indispensables para los artistas del momento: "4 minutes" (Madonna feat. Justin Timberlake) o "Peace" (Depeche Mode). Por su parte, Muse siempre se ha caracterizado por ilustrar sus singles con trabajos delimitados por la espectacularidad. Sobre todo, gracias a la labor en la dirección de realizadores consagrados como Floria Sigismondi, Joseph Kahn o David Slade; inseparables durante algún tiempo (2001) y pieza clave de sus trepidantes y postmodernas piezas vídeo musicales ("Hyper Music", "Bliss" o "New Born").

Sin embargo, "Undisclosed desires" goza del nefasto encanto de la observación. El videoclip se queda en una mera experimentación escenográfica e inocente explotación de la misma. Excesiva comtemplación para un vídeo musical que demanda más ritmo y espectacularidad.

-Muse, "Undisclosed desires" (Jonas&Francois)


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