flakjakt, "Cascades" (Marty Martin)

Aquellos que nos dedicamos al mundo audiovisual vemos en los avances técnicos destinados al usuario amateur una amenaza, en el sentido de menosprecio, de una profesión a la que todo el mundo puede acceder desde aparatos tremendamente profesionalizados como los teléfonos móviles. Las películas familiares, domésticas, se están convirtiendo en verdaderas obras de arte cinematográficas gracias a una técnica basada en la simplificación y el cuidado formal; pero tampoco nos engañemos, al fin y al cabo el producto final depende de los ojos dirigidos a la escena y, en cierta medida, se evita el estancamiento del profesional debido a la exigencia de un mercado familiarizado con la terminología y el tecnicismo audiovisual. Ahora bien, el problema surge cuando todos jugamos a ser realizadores y no se respeta la experiencia y profesionalidad de un artista que vive constantemente bajo el estigma de la simplificación globalizada. 

Cuando aparecieron los primeros certámenes en los que se planteaba el uso de teléfonos móviles para la realización de cortometrajes, surgieron dudas sobre la eficacia de un sistema de nefasta calidad. No se hicieron producciones destacables y todo ha quedado en el anecdotario audiovisual postmoderno. Luego surgieron las primeras cámaras fotográficas compactas con grabación de vídeo (buena calidad de imagen pero a resoluciones bajas y normalmente a una frecuencia de fotogramas por segundo que entorpecía la estandarización del formato y su reproducción), más adelante Nikon dio un primero paso con su D90 (primera cámara fotográfica DSLR que satisfacía las ansias cualitativas del aficionado más exigente en cuanto a vídeo aunque se quedaba corta con su 720p dada la aparición de soportes fullHD) y Canon dio el paso definitivo con la 5D Mark II: una cámara fotográfica con las virtudes técnicas de la cinematografía, un sensor fullHD, control manual de todos sus parámetros y a un precio asequible. Nacía la HDSLR que se ha comido el mercado dando un salto de calidad a todas las producciones. Pero Steve Jobs (gurú del gigante Apple) no se había pronunciado al respecto y un mercado tan jugoso como éste no podía pasar desapercibido para la "manzana": el iPhone 3Gs salía al mercado con grabación de vídeo VGA de 3 megapíxeles y la posibilidad de edición en el mismo teléfono mediante iMovie. Primera incursión de la marca y primeras muestras de las increíbles posibilidades materializadas ya en el esperado iPhone 4 (grabación a 720p con una cámara de 5 megapíxeles e igualmente dispone de software de edición integrado). Consecuencia: ya tenemos en vimeo el primer cortometraje grabado y editado bajo dicho sistema con unos resultados espectaculares. Y en cuanto a vídeos musicales, el primero no se ha hecho esperar:

"In an effort to release the first iPhone 4 music video, my good friend and musician Steve Failows [AKA flakjakt] and I collaborated over a period of less than a week to create the first iPhone 4 music video.


In 2 days (and up until an hour before the shoot), Steve wrote a new track specifically for this video and we loosely conceptualized for those 2 days in an effort to be first out of the gates with an iPhone 4 music vid. Our main goal, however, was simply to make a good music video, no matter what the camera.


Of course, I knew there would be obvious technical hurdles, so everything was structured to be shot to take advantage of the camera's strong points. Lack of lighting, aperture and shutter speed control were all taken into consideration when planning. And because I knew a lot of the camerawork would be locked off (something I rarely do), a lot of the cinematic vision was going to be dependent on how I cut everything together in post" (Marty Martin, director de "Cascades", en Vimeo)





Nuevamente, una producción destacable técnicamente dadas las limitaciones del soporte. Y volviendo a los profesionales, ¿qué debemos hacer, cómo actuar? No nos queda otra: adaptación a un sector en constante cambio, reciclaje de conocimientos y ¿resignación en las negociaciones? De ninguna manera, debemos hacer valer nuestra experiencia y visión artística hasta las últimas consecuencias, es la única forma de avanzar en un sector invasivo por naturaleza. 

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