The Raveonettes, "She owns the streets" (Peter Kaaden)

Hasta no hace demasiado tiempo, recurrir a texturas y filtros para simular un romanticismo añejo hacia un soporte cinematográfico como el super8 era una constante y tendencia reiterada. Evidentemente no es una moda pasajera y hoy día se sigue utilizando, al igual que muchos otros recursos, pero lo cierto es que, a veces, el determinado uso de una estética viene por oleadas, como una inspiración masiva, una globalización espontánea de atracción hacia un recurso determinado. Ése es el caso del VHS. Denostado durante el boom del digital contemporáneo, desde hace unos años sufre una especie de efecto nostálgico amparado en la continua referencia al "look ochentero". Marginado por su falta de nitidez, "drops", ruido espasmódico y degradación del soporte; es, precisamente ahora (en el siglo de la referencialidad), cuando estos arbitrios de la técnica ganan adeptos en detrimento del metódico y encorsetado plug-in digital. En esta línea, "She owns the streets" es una apología del reproductor de vídeo: con sus malformaciones de imagen, su ruido, sus enganches de cinta e incluso sus imágenes aleatorias, sin venir a cuento, sin duda producto de una grabación anterior alojada en la cinta regrabada.

Back to Top