marzo 2015

Björk, "Family" (Andrew Thomas Huang)

"Family" es la presentación en sociedad del nuevo y esperado álbum de la islandesa ("Vulnicura") aunque más concretamente se trata de la revelación de la portada de dicho trabajo de estudio. Y es que "Family" renuncia a su categoría de vídeo musical para ofrecerse como un "Moving Album Cover". En cualquier caso, y pese a los eufemismos, estamos ante otro bizarro y enigmático trabajo del director Andrew Thomas Huang. Una obra que vuelve a incidir en parámetros indentificativos de su trayectoria como son la imagen generada por ordenador, el escaneo y composición facial y, sobre todo, la desesperada búsqueda de verosimilitud a través del hiperrealismo.

Skirt, "Sumika" (que)

Desde la tradición de líneas cinéticas y viajes oníricos de personajes fantásticos del manga japonés, nos llega esta historieta animada: "Sumika".

Flight Facilities, "Down to Earth" (Uncle Friendly)

Desde que Christopher Walken mostrara sus dotes coreográficas sobre las bases rítmicas de Fatboy Slim en "Weapon of Choice" (Spike Jonze), muchas han sido las estrellas del celuloide que se han lanzado a apoyar la industria vídeo musical: Elijah Wood, Jake Gyllenhaal, Shia LaBeouf, e incluso recientemente Tom Hanks se ha atrevido con algún paso de baile en lo nuevo de Carly Rae Jepsen. "Down to Earth" retoma el patrón del mencionado videoclip de Spike Jonze para así legar el peso de la narración en la interpretación y los pies de un Sam Rockwell que tampoco se mueve nada mal bajo los acordes de Flight Facilities.

We Cut Corners, "This is then" (Rémy M. Larochelle)

Segundo videoclip del animador e ilustrador Rémy M. Larochelle para los irlandeses We Cut Corners tras "The Male Mind". "This is then" incide en los mismos mecanismos formales que su antecesor, es decir, manuscrita "cel animation" de inspiración clásica.

Drenge, "We can do what we want" (Ed Lovelace)

El título de la canción es el briefing más oportuno para el planteamiento audiovisual desarrollado por Ed Lovelace: "podemos hacer lo que queramos". Literalmente, una pandilla atemoriza y destruye allá por donde pasa generando el caos y derrochando violencia en una irremediable referencialidad con la banda de los drugos de La Naranja Mecánica (Stanley Kubrick, 1971).

U2, "Every breaking wave" (Aoife McArdle)

La directora Aoife McArdle nos acerca nuevamente a una de sus localizaciones favoritas: Irlanda del Norte. Esta vez ambientando su narrativo videoclip en la época más convulsa de la región y centrando la acción en una pareja de jóvenes cuyos movimientos andan sujetos a los dictámenes de una política que rige sus emociones. Estamos ante una muestra más de la capacidad narrativa de una directora que necesita desesperadamente una puesta de largo. La limitación temporal del videoclip se le queda pequeña y poco a poco va incidiendo en trilogías y "long-form" vídeo como formatos para desarrollar sus relatos. 

Alt-J, "Pusher" (Thomas Rhazi)

La banda británica Alt-J sigue sacando partido a su último larga duración a base de obras vídeo musicales de impecable y sorprendente factura. Si anteriormente "Breezeblocks", "Flitzpleasure", "Hunger of the pine" o "Left Hand Free" vislumbraban una imagen desgarradora y visceral de la banda; "Pusher" marca la definitiva introspección pesimista. Con un continuo travelling circular, "Pusher" es la representación definitiva de la desesperación y la impotencia de un protagonista implicado en una escenografía fría, hierática, que desoye cualquier aspaviento emocional.

Joywave, "Somebody New" (Keith Schofield)

Todos disfrutamos con los vídeos de skate: una perfecta combinación de plasticidad, espectacularidad y cultura pop. Una fórmula que se ha ido implementando en los últimos años con propuestas muy elaboradas, de tendencia "hipster" y con el efecto contemplativo del slow-motion por bandera. Producciones que se demarcan demasiado de sus orígenes "low budget" y "do it yourself" en donde la cámara en mano y la espontaneidad de las situaciones centraban dicho deporte en formato audiovisual. Keith Schofield parodia dicho mundo del skate contemporáneo con este "Somebody New". Un dechado de actitud que desbanca los límites corpóreos de esta disciplina, disparándola más allá de las elucubraciones aspiracionales de vídeojuegos del género como cualquiera de las ediciones de Tony Hawk. 

Siska, "Unconditional Rebel" (Guillaume Panariello)

El plano secuencia más corto de la historia (en cuanto a grabación) implica gran dificultad coordinadora. Un trabajo sorprendente desde su planteamiento y que, en palabras del propio director, se trata de una "real video performance, a slow motion video, a sequence map with a traveling in front of 80 extras placed on 80 meters along a little road, lost in an industrial area. Filmed at 1000 frames/second with a Phantom flex 4k from a car driven at 50km/h, the shooting took 5 seconds for a 3'30 video: a living and dreamlike mural."

Death Cab For Cutie, "Black Sun" (Robert Hales)

Con la sencillez contemplativa de las cámaras de alta velocidad, Robert Hales diseña una historia clásica del cine dentro del cine extrapolada a entorno videoclipero.

Black Taxi, "Take Off The Edge" (Carlos Lopez Estrada)

El plano secuencia, falseado o del tirón, es el arte de la coreografía, de controlar los movimientos al milímetro, de la sincronía y de la planificación. Un ejercicio de trabajo del detalle al que el director Carlos Lopez Estrada parece haberle cogido el gustillo tras el angustioso "Work, Work". "Take Off The Edge" toma el relevo gracias a un trabajo coreográfico destacable, que busca el buen humor y decora a la perfección la irreverente personalidad de los neoyorquinos Black Taxi. 

Florence & The Machine, "What kind of man" (Vincent Haycock)

Reunir en un relato audiovisual a la cantante Florence Welsh y al director Vincent Haycock, es reunir dramatismo interpretativo y narratividad cinematográfica. Y es que si la anterior colaboración entre ambos, "Lover to lover", nos descubrió la capacidad interpretativa de la cantante, este "What kind of man" resulta la revelación definitiva. Desgarrada y trágica, Florence se ve envuelta en una narración desestructurada donde predominan las emociones y el buen hacer cinematográfico de su director.

Back to Top